Para
los que no me conocen, me presento, mi nombre es Julio César Cárdenas Veloth,
para los que me conocen un saludo, en víspera de la celebración de los 70 años
de la Institución Educativa Técnico Industrial Juan Federico Hollman y con
conocimiento del reencuentro de ex alumnos pertenecientes a la banda de Paz del
IETI J.F.H, me permití escribir unas líneas que principalmente ofrecen un
homenaje a todos aquellos que han hecho posible que las melodías de esta
prestigiosa Banda se hallan escuchado y se sigan escuchando por las calles del
Carmen de Bolívar.
Fuente:
Archivo personal Julio César Cárdenas Veloth, Foto tomada por Adolfredo Bello
Transcurría el año 1986, fecha en
la que celebrarían los 40 años del ITI JFH, para ese entonces el profesor Luis
Carlos Cárdenas Chaves, profesor de dibujo técnico y estética de la época se da
a la tarea de realizar una celebración por todo lo alto, dentro de las propuesta
estaba realizar un gran desfile por las calles del Carmen de bolívar con todos
los estudiantes de la institución luciendo un uniforme de gala basado en la
moda de los años 40, tal cual como se
usaban los pantalones en esa época, de los cuales resaltaba como
características principal los bolsillos rectos, pero para la celebración no
existía ninguna banda de guerra en la institución como eran conocidas hasta esas
fechas las bandas marciales, las únicas bandas que existía en la población para
los años 80 era las del colegio moderno Víctor Angulo García y Colegio los Andes, el profesor Luis Carlos, sin apoyo
oficial de las instituciones gubernamentales, se da a la tarea mediante
actividades como, rifas, las populares casetas y otros eventos, recolectar
fondos para la compra de los instrumentos y conformar por segunda vez en la
institución una banda de guerra, como novedad entre los instrumentos adquiridos
sobresalía un armazón con dos cabezas de águila y teclas parecidas a un piano,
este instrumento nunca se había visto antes en una banda marcial en el Carmen
de Bolívar y del cual se supo entonces que su nombre era Lira, un instrumento melódico
que funcionaba parecido a un xilófono, entonces solo quedaba la tarea de buscar
quien tocara tan extraño instrumento, para ese entonces se recurrió a mirar
quienes de los estudiantes que estaban en clases de organeta de la única escuela
de música que existía para ese entonces, localizada en el calle 24 con la
carrera 46, sería capaz de interpretar este instrumento, es aquí cuando es
seleccionado para tan honorable función Carlos Alberto Jácome, Hijo del
Profesor de metalistería de la institución Alberto Jácome, quien se da a la
tarea de descifrar y sacarle las primeras melodías a tan majestuoso instrumento,
la primera melodía interpretada con la Lira fue El cóndor Pasa, con todos los instrumentos
adquiridos y el personal entrenado a
fuerza de voluntad y paciencia se da inicio al desfile de conmemoración de los
40 años de la institución el 12 de octubre de 1986, entre los principales
integrantes destacados de la época se encontraban; redoblante Mayor- Adalberto
Ortega, Lira- Carlos Alberto Jácome, batutero (Tambor mayor) –Edwin,
bombo-Luciano Santa y como director
general Luis Carlos Cárdenas Chaves, el desfile fue todo un acontecimiento en la
población y partir de entonces la banda siguió creciendo pero recogiendo fondos
apunta de casetas y eventos folclóricos porque el apoyo del estado para este
tipo de actividades siempre ha sido escaso.
Para los años 1987 y 1988 la
banda se consolida y aparecen los primeros instructores empíricos pero que solo
tenían conocimiento de redoblantes, como el conocido flocho, quien asume la
dirección de la banda en compañía del profesor Luis Carlos Cárdenas durante
varios años, para ese entonces se destacaban en la banda; bastoneras- Maryuris
Villega, Almeida Romero y Astrid Pelufo, en las Liras Eliecer Mesa, Ivan Torres
y Edgar Hernández en redoblantes Alexis Barcasnegra.
Para el año 1989 se inicia un
proceso de transición en la banda, la falta de interés de los estudiantes por
incorporarse a la misma, la falta de apoyo institucional y la falta de
entrenadores hace que se produzca una renovación de la misma, con el panorama
anterior el profesor Luis Carlos Cárdenas se da a la tarea de conseguir nuevos
integrantes que estén más comprometidos con el que hacer de la banda, es aquí
donde me ofrece pertenecer a la banda de guerra, a lo cual yo respondo que no,
ya que a pesar de ser hermano de Alfonso Cárdenas Guitarrista de la época,
quien es director hoy día de la Escuela de música Lucho Bermúdez, no tenía ni
idea que era una nota musical, pero la insistencia del profesor me llevo a
ponerme a estudiar la Lira, al igual que el apoyo que me brindó el profesor Cárdenas
dándome su confianza, Iván Torres me enseñó las primeras melodías que para ese entonces
sonaban en la banda; El cóndor pasa, noches de Cartagena , la Virgen I, la
Virgen II entre otras, con la práctica y el estudio constante de cada uno de
los instrumento de forma empírica para mitad de los años 90 me convertí en el
entrenador de la banda, que para esa época dejo de ser banda de guerra y se convirtió
en banda de PAZ, esto principalmente como reflejo del anhelo que tenían los
pobladores del Carmen de Bolívar de que reinara la paz y cesaran los conflictos
que se habían venido dando durante varios años en los montes de María,
situación que se vio reflejada a finales de los años ochenta y principios de
los noventa en la banda marcial, cuando la moda era querer aprender a
interpretar los honores fúnebres con las
cornetas y el redoblante en espera de ser convocados para rendir homenaje a
algún soldado caído en combate en los Montes de María.
Durante el periodo que estuve a cargo
de la banda marcial entre el año 1990 y 1992, comenzó un proceso de
modernización musical en las bandas marciales, no solo a nivel del Carmen de Bolívar
(Colegio Nuestra Señora del Carmen, Colegio San Rafael e Instituto Técnico Industrial)
sino a nivel de toda la Sabana de Bolívar, Sucre y Córdoba, esto principalmente
influencia de las bandas marciales del interior del país, las cuales para esa
época ya eran conocidas como bandas musicomarciales, debido a que su cadencia
era más parecida a una orquesta que a una banda marcial, en esta época
comenzamos a dejar los cinco golpes típicos del bombo para darle paso a un
mayor protagonismo de las tamboras y redoblantes.
Fuente: Archivo personal Julio César Cárdenas Veloth,
En este periodo comienzan a aparecer
nuevos protagonistas dentro de la banda de los cuales se destacan, Omel Almeida
quien fue bastonero mayor (Tambor mayor) y debido a sus grandes cualidades como
bailarín era apodado Chayan, Ulises molinares en las tamboras, en las cornetas
Salvador, Pedro Limas, Alexis Barcasnegras y Franklin torres en redoblante.
Era tanta la pasión por los
integrantes de las bandas marciales de la época, que existía el compañerismo
intercolegial, se realizaban prestamos de instrumentos e integrantes para
representar no al colegio, sino al Carmen de Bolívar como tal en los diferentes
eventos intermunicipales a los cuales eran invitados los colegios, la
cooperación más frecuente se daba con el colegio Nuestra señora del Carmen (hoy
desaparecido), de sus integrantes más
destacadas para la época estaban; Manuel Camargo y Edwin Barrios.
Fruto de toda esta sinergia,
emociones y pasiones se funda por primera vez en el Carmen de Bolívar una
orquesta llamada Dinastía, la cual fue una hija directa de las bandas Marciales
de la época.
Todo este legado de
transformación es retomado a partir del año 1993 por los mismos estudiantes que
integraban la banda y los cuales al igual que muchos de nosotros se habían
formado de forma empírica en el arte de la música, para ese entonces la
dirección de general y de disciplina radicaba en los profesores Alfredo Buelvas
y Julio Buelvas, quienes se dieron a la tarea de no dejar desaparecer la banda
marcial y aparecieron estudiantes talentosos para la música como José David
Bayuelo, indisciplinado pero talentoso en el redoblante, se dio a la tarea de
estudiar los métodos de interpretación del redoblante por parte de las bandas
de la sabana de Sucre y Córdoba, logrando perfeccionar la metodología y
difundirla a los demás integrantes de la banda, Edgardo Ochoa, Jairo Vélez,
Carlos Cárdenas entre otros integrantes.
Del año 1993 en adelante la
historia es de ustedes, de sus triunfos, de sus sueños de todo aquel quiera
seguir escribiendo una nota de aporte a esta historia, esperando que esté
presente también pueda ser el anaquel de la historia del mañana contada por
ustedes.


¡ ESPECTACULAR ! Julio que crónica tan bien hecha, muchas gracias por nombrarme en ella y tus sugerencias son ordenes desde esta semana las colocaré en practica y ojalá pidieras estar con nosotros eses día pues tu fuiste la inspiración de todos nosotros, que hubiera sido de esa generación de la banda sin tu oído de tísico?? GRACIAS TOTALES.
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